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Caminando con
Jesucristo en los estados unidos de américa
“… Porque
tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber;
era forastero, y me acogisteis…”(Mt 25, 35)
Inspirados en
esta Palabra de vida y motivados por el Mensaje de Jesucristo en la
persona del beato Monseñor Giovanni Battista Scalabrini, nosotros
los miembros del Movimiento Laico Scalabriniano presentes en
la Ciudad de Chicago nos unimos a las iniciativas emprendidas por la
Illinois Coalition for Immigrant and Refugee Rights en favor
de nuestros hermanos involucrados en cualquier manifestación de
movilidad humana, siempre teniendo como fundamentos el Evangelio y
la Doctrina Social de la Iglesia Católica.
Recientemente
se ha llevado a cabo en los Estados Unidos de América la denominada
Marcha hacia la Libertad (Freedom Ride), movilización en la que
también nosotros hemos participado con la alegría que caracteriza
a los cristianos. Este magno evento ha significado la manifestación
de una reiterada petición de los derechos que todos tenemos como
inmigrantes. De esos derechos destacamos la reunificación familiar,
el derecho a salarios justos que permitan una vida digna al
trabajador inmigrado y el derecho a la educación superior entre
otros. La movilización ha contado con la presencia de diversos
grupos humanos que representan el clamor de toda la comunidad
inmigrante y sobre todo, se ha mostrado una vez más el rostro
multicultural de este país. En pocas palabras se trató de un
encuentro en el que vimos la realización de una extraordinaria
comunión.
Para nosotros
los laicos scalabrinianos esta manifestación constituye una intensa
peregrinación junto a nuestro Señor Jesucristo por las carreteras
de los Estados Unidos de América. El nos acompaña siempre y sobre
todo está presente en la persona de todos nuestros hermanos. Sólo
en él adquieren significado nuestras obras y sin él todo es rumor
y palabras que se lleva el viento.
Rutas
de la marcha hacia la libertad
En
el período de dos semanas se logró transladar en 20 autobuses a
unos 1000 participantes en su mayoría inmigrantes que partieron
desde Los Angeles, California y recorrieron de punta a punta el
país haciendo paradas en San Francisco, Seattle, Dallas, Houston,
Las Vegas, Minneapolis, Chicago, Miami, Boston, Nueva York así como
Washignton D.C. La meta: concientizar a los estadounidenses de la
necesidad de legalizar a la mano de obra indocumentada en el país y
mejorar su calidad de vida.
Agradecemos en
primer lugar a Dios que ha permitido la concretización de cada una
de las actividades que nos propusimos realizar en Su nombre y por Su
presencia cotidiana al lado de cada uno de los miembros del
Movimiento Laico Scalabriniano. Sin El nada podemos y con El todo
cuanto nos proponemos para edificar Su Reino nos está permitido,
porque es Su Espíritu Santo quien dirige nuestras mentes y acciones.
En segundo lugar, agradecemos a toda la comunidad de las Parroquias
San Charles Borromeo y Monte Carmelo por su colaboración en las
diferentes actvidades desarrolladas a favor del envío de algunos
representantes de Melrose Park a la ya mencionada movilización
nacional. También agradecemos la generosa participación de seis
(6) personas de nuestra comunidad (Freedom Riders) en la Marcha
hacia la Libertad. Ellos viajaron en una larga y fatigosa caravana,
junto a otras mil personas, por diversos lugares del país durante
una semana para representar el querer de millones de inmigrados que
piden sean reconocidos sus nombres como personas que al igual que
todos en este mundo poseen dignidad humana porque creados a imagen y
semejanza de Dios. Sin dudas, estos nuestros amigos (Yesenia
Sánchez, Enrique Sánchez, Genaro Saucedo, Eduardo Estala, Ismael
Oliva y Jorge Flores) han vivido días intensos, llenos de
preocupaciones pero también de alegría y esperanzas, ello lo
podemos intuir al escuchar sus testimonios y al leer sus diarios del
viaje. Esperamos que todos estos esfuerzos nos traigan felices
resultados y nuevas energías para continuar nuestra vocación
scalabriniana.
Unidos
en Chicago: los trabajadores inmigrantes Freedom Riders demuestran
su solidaridad en Chicago al inicio de la marcha hacia la libertad
Un
particular reconocimiento va dirigido a 32 personas de la comunidad
que tan diligentemente nos acompañaron en la última etapa de la
marcha (encuentro masivo en la ciudad de Nueva York). Con ellos
realizamos un viaje ameno y lleno de pequeños detalles que nos
permitieron vivir en profundidad cada minuto de nuestro encuentro.
Aunque no contamos con mucho tiempo, por lo largo del viaje, pudimos
pasear por sitios céntricos la bella ciudad de las caídas torres
gemelas. Era curioso ver la actitud de cada uno cuando nos acercamos
al lugar donde dos años atrás sucedió el fatal incidemte del 11
de septiembre. A muchos les vimos tomar fotografías, pero además,
a algunos los vimos haciendo oración por las más de 3000 víctimas
del siniestro. En Nueva York fuimos acogidos por los queridos padres
scalabrinianos en el Centro de Estudios Migratorios, dirigido por el
padre Giuseppe Fugolo, C.S. y por la comunidad de la parroquia san
Joseph, donde encontramos un nutrido grupo de Laicos Scalabrinianos
que junto a los pastores de aquel lugar nos ofrecieron una suculenta
cena. Por supuesto, no olvidamos la gentil y amable acogida que nos
brindó el padre René Manenti, C.S. A todos: ¡¡¡muchas gracias!!!

Encuentro
masivo en la ciuda de Nueva York, 04 Octubre de 2003
A todos, desde
la oficina central del Movimiento Laico Scalabriniano, les
exhortamos a no olvidar nuestra identidad cristiana y nuestro
carisma adquirido de Dios bajo la invitación de nuestro sapiente
fundador beato Giovanni Battista Scalabrini. De él todos estamos
llamados a seguir aprendiendo los valores y virtudes que nos
permiten poder continuar, en comunidad y con celo apostólico,
acciones de solidaridad a favor de nuestros hermanos migrantes. Es
necesario que no nos separemos del Evangelio y de la oración si
queremos ser fieles en nuestra entrega diaria, con ello evitamos el
el riezgo de caer en el activismo y de quedarnos en meras
actividades de tipo social sin trascender a nuestra verdadera meta.
Recuerden que nuestro fin último es la gloria de Dios, no la de los
hombres. Si entendemos esto y procuramos mantenernos en un recto
orden de cosas evitaremos toda desviación hacia las ideologías que
hoy cunden en el mundo. Nosotros sólo seguimos a Jesucristo y a
todos aquellos que en Su nombre han vivido conforme a la Verdad
Revelada (Evangelio), seguimos el ejemplo de los santos, personas
que han vivido en este mundo con coherencia. Por último no
olvidemos que Jesucristo es camino, verdad y vida (Jn 14, 6).
Daniel
Enrique Ramírez Flórez
Movimiento
Laico Scalabriniano.
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